El encargo consistía únicamente en realizar una posible distribución en planta para un nuevo centro de estética. Debía constar de una zona de peluquería, tres cabinas de terapia, un mostrador de recepción, almacén y aseo.
La propuesta para poder encajar todo el programa en la ajustada superficie, se basa en permitir la circulación alrededor de todo el local colocando una cabina central de mayor superficie, otra en fachada desde la que se organiza el escaparate, y la tercera, de uso puntual, es a la vez una zona de paso en caso de no utilizarse.
El acceso al local se retrasa de la linea de fachada para formar una zona exterior pero cubierta que hace de pequeño escaparate, a la vez que forma un espacio intermedio entre la calle y el centro de estética.
Esta distribución permite la existencia de una zona neutral de acceso y la distinción clara de la zona de peluquería de la zona de estética, así como una triple circulación por el local en función de las puertas que haya disponibles en cada momento.